Esta Cuaresma 2026 hemos tenido la oportunidad de disfrutar de los Ejercicios Espirituales organizados para la Familia Vicenciana, en Santa Brígida.
Al alejarnos del ruido cotidiano, logramos dejar atrás las prisas y las distracciones, calmando nuestra mente y nuestro corazón.
Nuestra oración poco a poco fue ganando espacio a la interioridad y profundización, facilitando nuestro encuentro con Dios.
Los tiempos estaban muy bien pensados y organizados para ayudarnos a la reflexión.
Oramos con los salmos, vivimos eucaristías profundas y momentos de formación que nos hicieron reflexionar sobre nuestra vida diaria y la forma en que dejamos ver nuestro carisma a los demás.
No fue solo tiempo de reflexión y calma, sino una renovación del espíritu que desde la humildad y la escucha nos invita a vivir desde el amor de Dios.






