La procesión de la Virgen de la Medalla Milagrosa es una tradición muy especial y llena de devoción en muchas comunidades católicas alrededor del mundo. Hoy 27 de mayo en Cuevas del Almanzora hemos procesionado con la Virgen de la Medalla Milagrosa por las calles de Cuevas. Esta celebración honra a la Virgen María bajo la advocación de la Medalla Milagrosa, una medalla que, según la tradición, fue revelada por la Virgen a Santa Catalina Labouré en París en 1830, prometiendo gracias y protección a quienes la lleven con fe.
Durante la procesión, los fieles se han reunido con entusiasmo y fervor para rendir homenaje a la Virgen. La imagen de la Virgen, adornada con flores y vestimentas especiales, es llevada en andas, acompañada por cantos, oraciones y música religiosa. La procesión ha recorrido las calles del barrio, de la localidad de Cuevas del Almanzora, creando un ambiente de paz, esperanza y unión entre los participantes.
Este acto no solo es una manifestación de fe, sino también una oportunidad para pedir protección, agradecer las bendiciones recibidas y fortalecer los lazos comunitarios. La devoción a la Virgen de la Medalla Milagrosa sigue siendo muy fuerte, y su procesión representa un momento de profunda espiritualidad y alegría para quienes participan.
La procesión de la Virgen de la Medalla Milagrosa en Cuevas del Almanzora, Almería, fue un acto lleno de devoción, comunidad y alegría. Salió a las 17:30 horas desde la Residencia Santa Luisa Marillac, acompañada por las personas mayores de la residencia, sus familiares, los miembros de la Asociación de la Medalla Milagrosa, vecinos y vecinas del pueblo, así como por autoridades como el alcalde Don Antonio Fernández Liria y las concejalas Melchora, de servicios sociales, e Isabel, de festejos.
Durante el recorrido, las andas con la Virgen fueron portadas con mucho cariño, y las personas mayores fueron acompañadas en todo momento, creando un ambiente de unión y respeto. La procesión hizo una parada en el parque Luis Sire, donde todos compartieron una merienda, cada uno con lo que llevó, disfrutando de la compañía, rezando a la Virgen y cantando juntos. La alegría se multiplicó con la presencia de los niños y niñas de la comunidad San Agustín de Vera, quienes ayudaron a las personas mayores, haciendo que la celebración fuera aún más especial.
Además, contamos con la presencia de las hijas de la Caridad, la comunidad de la residencia de mayores y del hogar de niños, que aportaron su calidez y espíritu vicenciano. Fue un momento muy emotivo ver a Sor Paqui, cuya presencia fue un regalo, y a Sor Cecilia Collado, una hija de la Caridad natural de Cuevas del Almanzora, con 91 años, que con su corazón y entusiasmo demostró que la fe y el amor por la comunidad no tienen edad.
En resumen, fue una procesión llena de fe, esperanza y comunidad, que fortaleció los lazos entre todos los participantes y dejó una huella profunda en el corazón de quienes la vivieron. ¡Una verdadera muestra de devoción y amor por la Virgen de la Medalla Milagrosa!
Comunidad Cuevas del Almanzora





