El día 4 de junio de 2025, aniversario de la Luz de Pentecostés de Santa Luisa, con profundo agradecimiento y cariño, se rindió un emotivo homenaje a las Hijas de la Caridad por sus años de entrega, vocación y servicio.
La primeras Hermanas llegaron a Ugíjar en 1912, comenzando el servicio a los niños y niñas en la Escuela Hogar. Más tarde, en 1986, comenzaron su atención a los ancianos en la Residencia, dando respuesta a la necesidad de acoger a personas mayores que se encontraban solas debido a la fuerte emigración de sus hijos hacia otras regiones de España e incluso al extranjero. La Residencia se convierte en un verdadero hogar familiar que acoge a 26 residentes.
Estos expresan su pena y su dolor por la partida de las Hermanas, pero comprenden que, debido a la falta de relevo vocacional, se vean obligadas a dejar este lugar tan hermoso de Las Alpujarras granadinas.
La jornada del día 4 se inició con una Eucaristía compartida junto al Personal de la Residencia y el de la Escuela Hogar, en un ambiente de recogimiento y gratitud.
Posteriormente, a las Hermanas se les hizo entrega de una medalla conmemorativa de la Virgen del Martirio, patrona del pueblo. La celebración concluyó con una comida fraterna entre el Personal y la Comunidad, fortaleciendo los lazos de fraternidad y de respeto mutuo. También estuvieron presentes en esta jornada el presidente y el gestor de la Fundación Vida Abundante a la que ha sido cedida la gestión del Centro. Esta Fundación es de carácter católico, con un Patronato Inter congregacional -del cual también forman parte las Hijas de la Caridad-, sin ánimo de lucro y con el objetivo de dar continuidad al estilo de cuidados vicencianos prestados a los residentes hasta ahora.
Las Hermanas se marchan con la pena de dejar a los Pobres, con la satisfacción del servicio bien realizado y con la disponibilidad y la apertura de entregarse a otros Pobres que las esperan con alegría, aportando fraternidad a las comunidades que les acogen con los brazos abiertos.
Que el Señor siga bendiciendo a los residentes y al Personal que los cuida. Que conceda fuerza y alegría a las Hermanas que dejan una parte de su corazón en Ugíjar y marchan con disponibilidad a su nuevo destino.





