COMENZAMOS EL RETIRO PREPARATORIO DE LA ASAMBLEA

COMENZAMOS EL RETIRO PREPARATORIO DE LA ASAMBLEA

Con el título A la espera… en camino hacia el interior, comenzamos esta mañana del 1 de agosto unos días de retiro que nos invitan a detenernos, escucharnos y volver al centro. No venimos solo a preparar una Asamblea: venimos a dejarnos preparar por Dios. Entramos juntas en un camino interior que nos pide disponibilidad, verdad y hondura, porque este tiempo de gracia y bendición quiere ensanchar nuestra mirada y madurar nuestra respuesta como Provincia.

El tema que se nos propone nos introduce en un espacio privilegiado: descubrir juntas el misterio que somos. No podemos comprenderlo desde la superficie ni desde la prisa. Solo a la luz de Aquel que nos ha llamado, nos ha convocado y sostiene lo que somos, podremos reconocer lo que se está gestando en nosotras. Y aquí aparece la pregunta que nos alcanza personalmente: ¿nos atrevemos a entrar en ese misterio con el corazón abierto?

Dios sigue viniendo en los pliegues de nuestra vida: en los retazos, las heridas, las cicatrices y los límites. Sigue viniendo en medio de la noche de la Cruz, en nuestra propia mediocridad y en la de los demás, allí donde sufren los pequeños y los débiles. Y la pregunta vuelve a nosotras con fuerza: ¿somos capaces de reconocerlo también ahí?

Dios, el totalmente Otro, viene a nuestra vida y se abre paso por los pasadizos pequeños y estrechos de nuestra existencia. Viene en los rostros de nuestras hermanas, en sus sentimientos, en sus actitudes y en sus búsquedas, construyendo con nosotras algo nuevo. Si estamos atentas, descubriremos que también ahí nos espera.

Dios llega a nuestra vida para darle vida y sentido. 

Se nos invita a reconocer la gratuidad recibida y, al mismo tiempo, a hacernos don gratuito. No podemos exigir a nadie una respuesta equivalente al amor que ofrecemos. Mientras el ser humano mira las apariencias, Dios mira el corazón, porque allí se encuentra la autenticidad de nuestra humanidad y la dignidad de nuestro ser. Si queremos que esta Asamblea sea verdaderamente un tiempo de gracia, dejemos que Dios toque el corazón, porque solo la vida que nace del corazón merece ser ofrecida.


También puedes leer esta noticia en francés: Nous avons commencé la retraite préparatoire de l’Assemblée

 

 

Artículos relacionados

Accesibilidad
Scroll al inicio