Acogida de la Virgen Milagrosa en el pueblo de Medina-Sidonia

Acogida de la Virgen Milagrosa en el pueblo de Medina-Sidonia

Quizá este artículo podríamos haberlo escrito hace un mes y un día, cuando, aquel 26 de octubre, vivimos en nuestra parroquia un momento que quedará para siempre en nuestra memoria: la Eucaristía de bendición y acogida de la nueva imagen de la Virgen de la Medalla Milagrosa. Aquel día, gracias a la generosidad de la Compañía, recibimos un regalo que hoy sentimos como verdaderamente nuestro.

Pero quisimos esperar. Quisimos esperar a hoy. Porque hoy no es un día cualquiera. Hoy es día de fiesta al celebrar a esta advocación tan bonita de la Virgen del abrazo, de la esperanza, de la sonrisa… La Milagrosa.

Y hoy, además, se cumple un año desde que comenzó a nacer un sueño en el corazón de nuestra parroquia.

Fue el 27 de noviembre de 2024 cuando, movidos por el cariño y la devoción tan profunda que el pueblo de Medina-Sidonia tiene a la Milagrosa —fruto de los 150 años de presencia vicenciana, que comenzaron en 1875 con la llegada de las Hijas de la Caridad—, nos decidimos a escribir al Consejo Provincial. Queríamos algo muy sencillo, pero muy grande al mismo tiempo: que nuestra gente pudiera tener cerca a “su Milagrosa”, que pudiera rezarle cada día, encender una vela, mirarla a los ojos y sentir que no está sola.

Pasó el tiempo, como pasa siempre cuando se espera algo con fe. Y una mañana de septiembre llegó la noticia que tanto deseábamos: ¡tendríamos una imagen de la Milagrosa en nuestra parroquia!

Y llegó el 26 de octubre. En una Eucaristía preparada con mucho cariño por nuestra comunidad, y acompañados por muchas Hijas de la Caridad, acogimos esta imagen sencilla, pero llena de belleza. No es solo una imagen: es consuelo para el que sufre, es esperanza para el que se cansa, es una Madre que abre los brazos a todos.

Y este agradecimiento profundo a la Provincia, quedó reflejado en las palabras que el P. Gerardo de la Hoz, nuestro Párroco, dirigió en la Homilía: «Queridas Hijas de la Caridad: vuestra entrega en esta cesión es también una verdadera lección evangélica. En silencio, como María, habéis compartido lo más preciado: una imagen que representa vuestra espiritualidad y vuestro amor  por la Virgen. Este acto humilde y generoso es una manera concreta de decir: “Todo es de Dios,  y todo es para su pueblo”. Con vuestra donación, no solo entregáis una imagen, sino que regaláis un testimonio: el de una vida vivida desde el servicio, la humildad y la confianza total en la Providencia».

Hoy, en su día, al verla entronizada en nuestro Altar Mayor, entendemos que la espera valió la pena. Que los sueños que se ponen en manos de la Virgen no se pierden. Y que Ella ha querido quedarse con nosotros, muy cerquita, para acompañar nuestra vida de cada día.

También nos recordó a nosotros el P. Gerardo en la homilía: «Ahora nos toca a nosotros acoger a María en nuestra casa, como lo hizo el discípulo amado al pie de la cruz. Que esta imagen no sea solo un adorno o un recuerdo, sino un lugar de encuentro con Dios. Que al mirarla aprendamos a decir: “Señor, ten piedad de mí”, y a abrir nuestras manos, como ella, para ser instrumentos de su gracia en el mundo».

Pedimos que la Virgen de la Medalla Milagrosa siga cuidando a nuestra parroquia, a las Hijas de la Caridad y a tantos que, desde el Carisma de San Vicente y el amor a María, hacen el bien en el mundo. Que siga protegiendo a todas nuestras familias. Que nos ayude a vivir con más fe, más amor y más confianza.

Hoy Medina celebra.

Hoy damos gracias.

Hoy sentimos, más que nunca, que la Milagrosa camina con nosotros y no nos suelta de la

mano.

Equipo de redes de la Parroquia de Santiago el Mayor (Medina-Sidonia)

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