Muchas veces, pensamos que la unción de los enfermos es solo para quienes están en el lecho de la muerte, pero la verdad es que este sacramento no se limita a ese momento. La unción es un signo de la presencia amorosa de Dios en nuestras vidas, especialmente en los momentos en que sentimos nuestro cuerpo frágil, fuerzas debilitadas o limitaciones. Y es por ello que todas asistimos a la celebración del sacramento de la unción de los enfermos, al que aprendimos a llamarlo en el día anterior el sacramento de la ternura de Dios.
Equipo de pastoral.





