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Zona de Canarias

Tercera jornada formativo-festiva

Para la zona de Canarias se había programado esta celebración para el día 3 de Enero; era un buen comienzo de Año. Nos reunimos las Hermanas para un encuentro que, sin duda, nos llenaba de ilusión y de alegría y…… como en todas las familias, las reuniones navideñas aglutinan, y cada año ven cómo aumentan sus miembros, pues contamos con la riqueza de poder contar con la Visitadora, su Consejo, los P. Maside y Javier Álvarez, más dos Hermanas de África del Norte.

Sobre las 9,30 comenzaban a llegar grupos de Hermanas de todas las islas: hubo abrazos…. felicitaciones…., toda una gran explosión de gozo, alegría, ilusión que permanecerían en los rostros durante toda la jornada. Era la felicidad de reencuentros cargados de sentimientos de cariño y de gratitud, por tanto, como vemos que todos estos se han hecho presentes, hay que decir ¡ GRACIAS!…..

A las 10 en punto se abría el programa con la Oración inicial que calentaría motores para escuchar, con entusiasmo e interés, la magistral conferencia del P. Javier Álvarez: “MISIÓN COMPARTIDA”.

Después de un breve descanso para un buen “cafelito” y alguna que otra charla de amistad con aquella Hermana que hace tiempo no se veía, volvíamos al salón para participar en la exposición sobre los “Proyectos de Servicio”.

A las 14 horas fuimos entrando a un comedor adornado con servilletas multicolores, poniendo una nota más de alegría al momento, y después de un sencillo villancico animado con panderetas y palillos, nos dispusimos a dar buena cuenta de una comida, elaborada y servida con exquisito cariño y delicadeza.

El día se fue contagiando de nuestra ganas de fiesta. Santa Brígida estaba exultante…, el cielo brilló con un azul impropio de este tiempo, el sol salió para acariciarnos con sus rayos y confortarnos de un frio que ya ni se notaba; las Hermanas paseaban por el jardín disfrutando unas de otras y compartiendo aquellos mensajes de la Conferencia que más mella les habían hecho.

De nuevo, vuelta al salón dispuestas a comenzar la Fiesta Navideña…..

Una Hermana saluda a los Superiores donde les manifiesta la alegría que nos da el compartir esta jornada festiva con ellos y poder contar con su presencia; inmediatamente hace la presentación de la obra que a continuación podríamos ver: LA MANZANA QUE QUERIA SER ESTRELLA.

“Cada uno de nosotros llevamos dentro una aspiración fundamental, si la dejamos morir, perdemos la misma fuerza de la vida. Cuando descubrimos que con Jesús en el pesebre hemos encontrado la ocasión de nuestra vida, se nos llena el corazón de alegría y esperanza…. El amor hace el milagro y comenzamos a descubrir que todo será posible. Es como se sintieron los pastores y los Magos. Iban detrás de una estrella, que era el reflejo de su propio deseo compartido y la luz que brotó de él, los guió hasta el Emmanuel.

Los Magos descubrieron que, solo dejando atrás sus propias seguridades, podrían abrir el camino para que Dios mismo se hiciera presente y vivo en nuestra tierra. No era un camino fácil, pero era iluminado por la estrella de su deseo, estrella que era luz y guía, que crecía cuanto más grande era el deseo. Seguir al Mesías era ya su único objetivo en la vida.

Queridos Superiores, ustedes son también esa estrella, que es luz y guía que el Señor nos ha puesto para guiarnos a ese Belén viviente que día a día, se nos presenta en nuestra realidad cotidiana. Como los Magos, sigan descubriendo nuevos caminos y atreviéndose a nuevas pobrezas. Nosotras les acompañamos con la oración y la disponibilidad. Estrenamos un nuevo año y tenemos que tener buenos y arriesgados propósitos.”

Acto seguido fue la presentación de un power: una Hermana transformada en manzana danzaba suavemente, y con fina elegancia, al son de la música, realizando con sus pasos y gestos, expresando corporalmente la narración que se nos iba exponiendo: la historia de UNA MANZANA QUE SIEMPRE QUISO SER ESTRELLA. “Estaba obsesionada, no conversaba con las compañeras, sólo intentaba buscar la manera de ser estrella; le preguntaba a las aves, al viento…., las respuestas no le valían, y ella no era feliz….., llega el verano y una familia se cobija debajo del manzano, huyendo del sol, mueven el tronco del árbol y caen varias manzanas, entre ellas la triste, la tomó una niña que comprobó estaba madura, quiso abrirla y cortándola transversalmente vio en su interior una estrella de cinco puntas.

La manzana había vivido toda su vida triste, sin darse cuenta que dentro de sí, guardaba una hermosa estrella y que para mostrarla tenía que abrirse y brindarse a los demás”.

Una vez concluido el power y sin salir de la magia que este había creado, se nos invitó a reencontrarnos con nuestra estrella, porque todas tenemos una en el firmamento…. que unas veces tiene luz intermitente y en otras ocasiones le perdemos el rastro, pero que hoy brilla con toda su fuerza, nos vuelve a poner en camino, nos hace peregrinas de nuestro deseo….En estos días estamos llamadas a reencontrarnos con ella. Pongámosle nombre a nuestro deseo. En este año que comienza una invitación: saltar sobre las propias sombras, romper las cadenas que nos atan, porque el amor de Dios apremia y muchos todavía no lo conocen.

Por el salón se fueron repartiendo estrellas con imágenes de diferentes pobrezas, pendían de cada una de ellas una bolsita con bombones y mientras una voz en off, iba desgranando ¡Feliz Navidad a……! cuantos con su vida y actitudes positivas la viven de verdad.

Inmediatamente un coro formado por varias Hermanas nos deleitaron con dos Villancicos canarios acompañadas de varios instrumentos que animaron el final de esta fiesta familiar.

Pasados unos breves minutos tuvimos la Eucaristía, presidida por el P. Javier, al que le acompañaba el P. Maside. El júbilo, el tono festivo y alegre fueron las características dominantes, no hubo espacio para la rutina; en todo momento el canto hizo su aparición durante toda la liturgia. Abrían la procesión de entrada varias Hermanas que portaban dos nubes de las que colgaban varias estrellas, el libro del ambón y el Niño Jesús. Seguidos los dos celebrantes.

En su homilía el P. Javier se refirió a la lectura de Isaías del día de Navidad: ¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la buena nueva…….! La hermosura no estaba en los pies del mensajero, sino en aquella noticia que llevaba. Atravesando toda la Sagrada escritura no se ha podido encontrar noticia mayor que esa: la llegada del Salvador, algo que en la mayoría de los pueblos del mundo entero cambió la vida. Nos hizo una breve reflexión sobre cómo nos tiene que cambiar la vida y nuestras actitudes si de verdad centramos nuestra mirada en ese Niño de Belén. Y cómo fue para San Vicente la figura de este Niño pobre, humilde, sencillo, dándose desde el amor, el que le inspiraría el carisma que luego nos transmitiría.

Para terminar nos rogó que en este principio del año 2018, pidiéramos al Señor nos mantuviera la ilusión y la paz interior, “Hermanas, si en vuestro caminar os dais cuenta que la habéis perdido, párense y volver a buscarla, ya que sin ellas es imposible la fidelidad”. Prometió iba a ofrecerlo por toda la Provincia de España Sur, en la Eucaristía.

Y con el besa-pies al Niño, concluimos la celebración.

Antes de partir para nuestros destinos nos invitaron a un delicioso chocolate con churros que hicieron las delicias de más de una.

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