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Sor Teresa Vilaseca Gangolells

Falleció en Las Palmas, el día 5 de febrero de 2018.

El día 5 de febrero de 2018 fuimos sorprendidas por el inesperado fallecimiento de nuestra Hermana Sor Teresa Vilaseca, sin avisarnos; ella nos ha dejado, pero estamos seguras de que ya estará gozando plenamente de tu presencia, Señor.

Unos días después, nos reunimos toda la Comunidad para expresar los aspectos de su vida que más nos han llamado la atención.

Destacamos en ella: su humildad y paciencia, su gran amor a los pobres, dándoles lo mejor, dejaba todo para atenderlos…. Mujer luchadora que ponía entusiasmo en todo lo que hacía. Tenía un gran celo por evangelizar.

Era amable, mortificada, buena hermana y compañera, preocupada por todas y todo, sabía desaparecer siempre a tiempo… Era constante, realizaba las cosas sin hacer ruido. Nunca se quejaba de nada, tenía mucho aguante.

Su vida ha sido, hasta el último momento, una entrega a Dios, en la oración y en el servicio de todos los que necesitaban de su ayuda: Hermanas mayores,  Asociación de la Medalla Milagrosa, personas necesitadas de escucha y acogida, sin tener un horario fijo, siempre con buena cara los recibía a todos, que sentían su calor humano.

Desde que llegó del Seminario se dedicó particularmente a la Enseñanza, primero en el Colegio de Ntra. Sra. del Carmen del Puerto y después en la Sagrada Familia, ambos en gran Canaria. Sacaba tiempo para ir a la Parroquia de Santa Luisa de Marillac y poder hablar con la gente, colaborando en todo lo que podía. Trabajó mucho por las Misiones y por los Pobres… Realmente pasó haciendo el bien, siendo buena Hija de la Caridad.

El Presidente de la Asociación de la Medalla Milagrosa quiso expresar su testimonio en el momento de la Eucaristía:

“Sor Teresa era una persona constante, que no desfallecía, a pesar de que en los últimos años la enfermedad ya le afectaba, nunca se le oyó quejarse  lo más mínimo y siempre estaba dispuesta a visitar cualquiera de los Centros locales en mi compañía. Llevaba preparada una merienda y caramelos para endulzarnos la tarde. Recuerdo también que me acompañó en 2011 y 2015 a Salamanca al Congreso Nacional de la AMM, participando de manera activa y animándome para que yo también lo hiciera. La Asociación ha perdido un puntal tremendo. Ahora, la mayor alegría que le podemos dar, es la de seguir al frente de la misma para que no se debilite.”

Una de las pobres a las que ayudaba, se acercó al micrófono junto a sus dos hijos y expresó con emoción su agradecimiento por todo lo que recibió de ella, y lo hizo entregando un sencillo y bonito ramo de flores, que depositó encima del ataúd, en nombre de un grupo de familias de la Parroquia.

Algunos miembros de su familia estuvieron presentes en todo momento. Añadimos a esta breve reseña unas palabras que nos dejaron escritas antes de irse:

“Les expresamos el sentimiento que nuestro corazón ha vivido de la mano de ustedes, tan humanitariamente. Recordaremos para siempre, tanto a nuestra hermana, como a todas ustedes que han vivido y compartido la vida religiosa, la fe y el camino hacia Dios. Hemos vivido y nos llevamos la emoción y el dolor de tanta gente, confesándonos la vida silenciosa de nuestra hermana Sor Teresa, Hemos llorado sin poder contenernos, ha llorado toda la Iglesia, hasta los más pequeños. Hermanas todas, gracias, gracias a todas, a los amigos y amigas que acompañaron a Sor Teresa en la Iglesia, unidos por el espíritu y el dolor, a los Padres que celebraron la Eucaristía, junto al coro de ángeles que con sus canciones la subieron al cielo. Hermanas, ¡gracias para toda la vida!”.

Damos gracias a Dios por la vida de Sor Teresa, nos consuela la certeza de que ha pasado  a ser una más en el Reino de los elegidos. ¡Descansa en paz!

Tus Hermanas de Comunidad. Colegio de la Sagrada Familia

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