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Memoria Agradecida

Sor Rosario Araña Cardona

Falleció en Las Palmas, el día 25 de febrero de 2019.
El día 25 de febrero falleció en el Hospital Santa Catalina, donde llevaba casi un mes ingresada por una insuficiencia cardiaca y respiratoria. Teníamos la esperanza de que la enviaran a la Comunidad después de una leve mejoría, pero no fue posible. La noticia nos sorprendió ya que el día anterior había fallecido otra de nuestras Hermanas, y no esperábamos que fuera tan inminente. Las dos estuvieron juntas en el velatorio durante unas horas.
Una de las primeras comunidades en la que estuvo destinada fue la Residencia Sanitaria “Nuestra Señora del Pino”, en Las Palmas. Estando allí acompañó a otra Hermana a Jaén para fundar un nuevo Hospital, donde se quedarían otras Hermanas, pues ella regresó de nuevo a Las Palmas.
Era buena enfermera, y cuando estaba destinada en el Internado Nuestra Señora de los Ángeles, terminó los estudios de Magisterio mientras realizaba su servicio a los pobres en esa Obra. Allí preparaba muy bien a las niñas y las promocionaba para que pudieran hacer estudios Superiores.
Estuvo también en el Colegio Sagrado Corazón de Jesús (Arucas) de Hermana Sirviente y dando clases.
Otros años fue destinada a la Obra Social de Tejeda, donde recuerdan de ella que tenía mucho entusiasmo por enseñar a sus alumnos en la escuela donde daba clases, también realizaba las tareas de enfermera, porque estaba preparada para ello. La querían mucho y todavía hoy la recuerdan con cariño.
Cuando por motivos de la revisión de obras, la casa se cerró y salieron de allí las Hermanas, fue destinada a la Isla de la Graciosa. En ese lugar, fue nombrada por el Sr. Obispo Ramón Echarren “Párroco” de aquella Ermita, que sólo de vez en cuando recibía la visita del sacerdote. Era una necesidad en aquel momento que la Ermita fuera elevada a la categoría de Parroquia. Allí se hizo cargo de todo lo referente a los servicios religiosos.
El día acordado se celebró una Misa muy solemne en la que dicha ermita fue consagrada como Parroquia Nuestra Señora del Carmen. El Señor Vicario llamó a Sor Rosario a su lado en el altar, y después de unas palabras a los asistentes explicándoles lo que se iba a realizar y el porqué, le entregó los Certificados de encargada de la Parroquia, las llaves de la misma y los Libros parroquiales. Ese mismo día se celebró el bautizo de un niño y con él se inició el libro de Bautismos. Los padres de este primer bautizado en la nueva parroquia se ofrecieron a pagar el Libro en el que su hijo era el primer registrado.
Los domingos y festivos que por inclemencia del mar el Sacerdote no podía desplazarse desde Lanzarote a celebrar la Eucaristía, Sor Rosario lo suplía celebrando la Liturgia de la Palabra. Era muy responsable con este servicio. Visitaba a los enfermos y ancianos, preparaba a los novios para el matrimonio y a los padres para los bautizos.
Se preparaban a los niños para la Primera Comunión, a los jóvenes para la Confirmación y cuando moría algún vecino, lo llevaban a la Parroquia donde se hacían las oraciones propias por el difunto antes de llevarlo al Cementerio. Ella los acompañaba hasta allí y después consolaba a la familia. Siempre se consideraba indigna de tan alto ministerio, pero intentaba hacerlo lo mejor que podía, según nos cuenta en lo que dejó escrito.
Vino al Colegio Sagrada Familia el 4 de septiembre de 1994, prestó su servicio en la Secretaría con mucha eficiencia, teniendo todo muy ordenado y organizado. Cuando ya se encontraba delicada de salud y no pudo continuar con su oficio, hacía otras cosas que mantenía su mente activa, escribía en el ordenador, hacía crucigramas, autodefinidos y leía mucho.
Desde su ventana, que tenía siempre abierta, contemplaba las estrellas cada noche y veía a los niños del Colegio jugar en el recreo. No se perdía ninguna fiesta, pues disfrutaba viendo todo.
Era muy sensible y cualquier cosa le afectaba, pero estaba unida al Señor y a la Virgen, con quienes tenía buenos diálogos.
Desde el Cielo, donde gozará ya de la presencia del Señor, que tanto deseaba, rogará por nosotras y por toda la Compañía.

La Comunidad Sagrada Familia. ¡

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