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“Venid, benditos… a poseer el Reino”

Sor Mercedes Hoces Guerrero

Falleció el 18 de Agosto de 2017.

SOR MERCEDES HOCES GUERRERO, una Hija de la Caridad que hizo honor a este nombre y al “lema que lleva el Escudo de la Compañía” : El Amor de Jesucristo Crucificado nos apremia.

Y animada de este mismo amor dedicó toda su vida a servir a Cristo en los más débiles: los enfermos y los marginados de la sociedad, a ellos dedicó la mayor parte de su vida y a los que proporcionó todo cuanto necesitaban, tanto material como espiritualmente haciendo que se respetase su dignidad de personas.

Sor Mercedes (Feliciana) era “granadina” . Nació el 24 – 8 – 1927, se educó en una familia cristiana que le ayudó a discernir su vocación y seguirla, dejándose llevar por la luz y la fuerza que recibía del Señor, que era el principal artífice de ella.

A los 21 años entró a formar parte de la Compañía de las Hijas de la Caridad, el 30 – 9 – 1948. Después del periodo de formación, en el Seminario, llegó a la ciudad de MELILLA donde se entregó por entero al cuidado de los enfermos, en el Hospital Militar, transmitiendo alegría y esperanza para aceptar la enfermedad, poniéndose en las manos de Dios. 

Era una mujer de Fe y así la transmitía a todos los que entraban en contacto con ella. Más tarde fue destinada a una Obra Social, en el barrio del Real, en la misma ciudad de Melilla. Como trabajadora Social atendía a las muchas familias de emigrantes Marroquíes que llegaban buscando una vida mejor. A todos acogía con cariño y trabajaba para solucionarles sus problemas. Con el tiempo se dio cuenta que muchos niños quedaban solos en casa porque sus madres tenían que salir a trabajar y luchó hasta conseguir una Guardería para ellos. Era el alma del barrio.

Igualmente, con ese mismo cariño, entrega y cercanía, prestó su servicio en el barrio de Almanjáyar, al ser destinada a GRANADA. Aunque ya, no con la misma energía, pues las limitaciones iban apareciendo. Cuando su salud empezó a deteriorarse llegó a la Residencia de Hermanas Mayores, “Regina Mundi”, aceptando lo que el Señor le iba presentando, y como mujer de fe, hizo suyas las palabras del Apóstol: “ en la vida y en la muerte, somos del Señor…” Así, abandonada en brazos de María, a quien amaba y hacía amar, marchó a la Casa del Padre, en Agosto de 2017.

La Comunidad de la Residencia de “Regina Mundi”

Granada

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