“Yo soy la Resurrección y la Vida”

Sor María Victoria Alba

Falleció en Granada el 6 de Julio de 2017.

“YO SOY LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA. EL QUE CREE EN MÍ, AUNQUE HAYA MUERTO, VIVIRA”

Estas palabras de Jesús nos alientan y nos animan a la ESPERANZA, ya que la muerte no es el último capítulo de una existencia, sino el inicio de una nueva VIDA; porque la pasión y muerte de Jesús no es la historia de un fracaso, es el prólogo de la Pascua, de la Resurrección gloriosa.

Esto es lo que creemos, esto es lo que celebramos en la Eucaristía, acción de gracias por excelencia, y esto es de lo que goza ya nuestra Hermana Sor Mª Victoria. Porque creyó y esperó, goza de ese Reino prometido.   Ella ha vivió con gran ilusión y alegría su vocación, su entrega incondicional a los pobres. Primero en el Obrador de Santa Isabel, en Madrid, enseñando a las jóvenes a coser, a bordar, para que se abrieran camino en la vida, sin olvidar transmitirles la fe en Dios Padre y el amor a María nuestra Madre. Más tarde, a los pequeños en la Guardería de Guadalcázar, con la misma alegría y cariño los cuidaba a la vez que los atendía en todas sus necesidades.

Derrochaba amabilidad, acogida, cuando visitaba a los ancianos en sus casas, llevándoles el consuelo y la esperanza de que Dios, Padre bueno, estaba con ellos.

Pasados unos años, fue enviada a la Residencia de Pozoblanco. Allí se volcó en cariño, amabilidad, paciencia, para que los ancianos se sintieran en su casa y en familia. Y los últimos años de su vida también tuvo que sufrir en sí misma el dolor de la enfermedad. Mientras pudo, prestó su servicio con alegría, amabilidad y gozo en esta Residencia de “Regina Mundi”, y cuando ya la enfermedad avanzaba y tuvo que dejar el servicio, aceptó con espíritu de fe la voluntad de Dios, manifestada en la paz que transmitía, la gratitud por los servicios que le prestaban, su gran deseo de vivir muy unida al Señor.

Tenemos la seguridad de que goza ya de esa gloria del Resucitado, y desde allí pedirá por su familia, por las Hijas de la Caridad, y por los pobres a los que ha servido.

 La Comunidad de la Residencia de “Regina Mundi”

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