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“Venid Benditos de mi Padre…”(Mt. 25,35-45)

Sor Mª Luisa Díaz Hernández

Sor Mª Luisa Díaz Hernández falleció en Las Palmas de Gran Canaria el día 7 de enero de 2018.

Sí, ven bendita de mi Padre:

Porque tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, estuve enfermo y me visitaste…

Sor Mª Luisa Díaz, partió hacia la Casa del Padre, el día 7 de enero. Nos dejó silenciosamente a mediodía, después de un largo periodo de sufrimiento debido a su deterioro físico.

Su vida activa transcurrió mayoritariamente en el servicio de las niñas del Internado de los Ángeles, en el Lomo Apolinario, Las Palmas. Era una gran cocinera, y repostera fina, de recetas propias.

Tenía gran cuidado de que todos estuvieran bien alimentados. Se destacaba además por sus detalles, haciendo tartas o bizcochones para las que celebraban su santo.

Mujer andariega, nunca tuvo pereza para hacer una visita a los enfermos, ya fuera en los hospitales, en sus casas y también en Comunidad a las Hermanas, ya estuvieran postradas en cama o sin `poder caminar. Les rezaba jaculatoria, les cantaba mientras las acompañaba. Se distinguía por su constancia en la labor de escucha, consolaba a las Hermanas, trasmitiéndoles siempre un mensaje de paz, de paciencia, y con su natural gracia sabía sacarles una sonrisa o  unas palabras.

Supo elegantemente dejar su oficio cuando notó que las fuerzas disminuían, pero no se paró, sabía buscar cómo emplear el tiempo en pequeños detalles mencionados anteriormente.

Siempre pensábamos que, cuando las fuerzas le abandonaran y no se pudiera levantar, iba a sufrir mucho, dada su tendencia a caminar con sus muletas para acudir a todo, pero no fue así, es más, nos admiraba la aceptación a la Voluntad de Dios, su comportamiento y respuesta ante el dolor; sufría muchísimo, pero nunca se quejó, siempre decía que estaba bien…, aunque nosotras percibíamos que no era así. Disculpaba los fallos de las demás, y no hacia problemas para pedir perdón, cuando creía era motivo de malestar.

Se nos ha ido una auténtica Hija de la Caridad, dejándonos una huella marcada por la luz y la paz interior de la que había vivido.

Siempre  te recordaremos   con cariño.    

La Comunidad  “Margarita Nasseau”. Las Palmas de Gran Canaria

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