Hijas de la Caridad España-Sur > Memoria Agradecida > 2017 > Sor Josefina Borrego Marín
“Caminó siempre apoyada en Dios”

Sor Josefina Borrego Marín

Falleció en Málaga, el día 9 de septiembre de 2017 .

Cuando nos reunimos para orar por el fallecimiento de una Hermana no es fácil hablar de su vida, pero sí que sabemos que es el momento más oportuno para confesar nuestra fe en la Resurrección y confesarla con esperanza y hasta con gozo interior.

El 9 de Septiembre, día en el que falleció, los Santos del Cielo se pasaron toda la madrugada decorando con guirnaldas de flores la puerta hasta los pies del Señor: Una persona importante tenía que pasar por esa puerta estrecha.

Ella no tuvo grandes títulos, pero para el Señor y los santos no hace falta nada de eso para organizar una fiesta en el Cielo. Sor Josefina ya ha está disfrutando de la felicidad plena. Fue UNA POBRE, HUMILDE Y SENCILLA HIJA DE LA CARIDAD.

Todos la recordaremos como una bondadosa mujer que, al igual que Jesús de Nazaret, pasó por la vida haciendo el bien. No hizo demasiado ruido en sus quehaceres, ni quiso ser más grande que nadie. Deseaba solo una cosa, encontrarse con Cristo presente en el pobre y en el enfermo. Cuando un enfermo que le pedía ayuda vez que se encontraba solo, rechazado y marginado, Sor Josefina solo necesitaba ver su mirada para salir a su encuentro y aliviarle en todas sus angustias.

Ella caminó siempre apoyada en Dios.

Sor Josefina para unos era una madre, para otros, como una hija, y para cientos de personas, una fuerza incansable para escuchar y sanar.

Ella era buena hija de la virgen, su Virgen Milagrosa. Dios le había concedido el don de la paz, de la paciencia. Todo lo aceptaba con amor, y también con humor, en esta querida casa de El Palo.

El día que falleció Sor Josefina, todas perdimos a una buena Hija de la Caridad, pero hemos ganado un Ángel que velará y nos custodiará a todas.

No es cierto que Dios es el que llena ese vacío, Dios no lo llena sino que, precisamente, lo mantiene vacío, con lo cual nos ayuda a conservar, aunque con dolor, nuestra unión con la que se ha ido. Por otra parte, cuanto más hermosos y ricos son los recuerdos, más fuerte resulta la separación y más permanente se hace su memoria.

Gracias, Señor, por ponernos a Sor Josefina, modelo de entrega a los enfermos, en nuestro camino.

Comunidad Residencia La Milagrosa

El Palo (Málaga)

Comentario