Pasó haciendo el bien

Sor Carmen Valero Bugeda

Falleció en Torremolinos, Málaga, el día 7 de Enero de 2018 en la Residencia Marillac.

Sí, Sor Carmen, pasaste sin hacer ruido y viviendo sólo para los demás, especialmente para los más pobres… los predilectos de Jesús, y te fuiste lo mismo, en silencio.

Tu vida, además de en Ceuta, se desarrollo en tu Córdoba, a la que amabas de corazón: Hospital de Agudos, y el nuevo Hospital General… Alternando siempre que podías con las Barriadas de la periferia, atendiendo el Dispensario, visitando a domicilio y repartiendo entre los más pobres todo lo que caía en tus manos ¡Cuánto bien hiciste en esos hogares donde la pobreza y la enfermedad hacían estragos! ¡Cuántos ejemplos de entrega y delicada caridad nos diste!

Viviste siempre como una Hija de la Caridad valiente y fuerte, que sabías enfrentarte a todos los Directores, Jefes y médicos cuando se trataba de defender a los más pobres y desvalidos… especialmente aquellos que no tenían derecho a nada, ni siquiera a una cama en el hospital, cuando llegaban casi agonizando y solías decir a tus jefes o médicos: “Si fuera su padre o su madre, ¿lo dejaría en una cama o muriendo en la calle?”.  Y tú los metías para dentro, convencida de que estos debían ser los primeros y mejor atendidos. ¡Gracias, Sor Carmen, por tu gran generosidad, valentía y entrega!

Tus últimos años en Torremolinos, fueron ya, de sosegada inquietud por tus limitaciones, pero sacabas un ratito para animar y consolar a las hermanas que ya no podía moverse, rezabas… siempre con el Rosario en la mano…. Radio María, etc. Te esforzabas, casi sin poder moverte, en bajar a la capilla para la Oración y Eucaristía. Como ya no podías hacer otras cosa, pasabas largos ratos junto al Sagrario y ante la Virgen Milagrosa, a la que tanto venerabas y querías, pidiendo por todos.

Gracias, Sor Carmen, por tantos y bonitos detalles…

Descansa ya en los brazos del Padre y goza de la invitación que nos hace:

Ven, bendita de mi Padre, porque tuve hambre y me distes de comer,

tuve sed y me distes de beber”

Pide al Señor, que tan cerca de Él estás ya, que envíe vocaciones a la Compañía y bendiga nuestra provincia y esta casa, donde siempre te recordaremos  con cariño y sumo agradecimiento. ¡Hasta el Cielo!

                                                               RESIDENCIA MARILLAC, TORREMOLINOS

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