Obra Social La Milagrosa

Proyecto Camino

“Si alguno que posee bienes de la tierra, ve a su hermano padecer necesidad y le cierra su corazón,  ¿cómo puede permanecer en él el amor de Dios? “

             1 Epístola de San Juan 3,17

Hace algún tiempo, de una amistad que nos unió, el Proyecto Camino nació. 

Queremos presentaros  El Proyecto Camino, como algo que surgió en primer lugar de una amistad. Una amistad con bases firmes, entre un grupo de personas unidas por las Hijas de la Caridad y un voluntariado dedicado a la Atención de Personas Sin Hogar.

A partir de aquella unión, surgió la necesidad de un estudio de la realidad social de las personas sin hogar y sin techo que viven en nuestro Municipio. Nuestra labor diaria entonces, era hacernos presente en el lugar donde pasaban la noche y poder ofrecerles algún alimento caliente, o saber cómo les había ido el día, saber de sus inquietudes, de cuál era su estado de salud,…o lo que es lo mismo, interesarnos por su estar en un compartir cálido y afectuoso.   

Pudimos apreciar esa necesidad de vulnerabilidad en la que se encuentran las personas que duermen en la calle, de ese riesgo de exclusión social que con tanza dureza les oprime, de ese riesgo en el  abuso y consumo de sustancias,  de ese  riesgo además, de abandono, desnutrición y carencias afectivas, emocionales y espirituales. Porque es bien sabido, que vivir en la calle muchas veces e injustamente les hace cara a los demás como si fueran los culpables de esa situación, cuando verdaderamente y la amarga realidad es que son las victimas más ignoradas.

              Cuando a las nueve de la mañana abrimos las puertas, el Centro comienza a ser un lugar de encuentro, un lugar cálido y acogedor. Es un lugar donde compartir, conversar y tomar un desayuno entre amigos o entre familia, como bien dicen algunos de los chicos/as. También ofrecemos un servicio ducha y ropero, al mediodía el almuerzo. Ellos pueden permanecer hasta las 14h, se les asiste, se les acoge y se conversa plácidamente en grupo.

      En este mes que llevamos con el Centro abierto, ya van surgiendo  actividades. La primera con la que empezamos, fue la actividad de “La Ruta de la Sal”, y se basa prácticamente en que, cuando estamos en épocas de mareas, hacemos una salida a la mar a recoger sal, la misma sal con la que cada día comemos. Es una experiencia al aire libre, lúdica,interesante, muy enriquecedora y que despierta muchísima curiosidad. También estamos trabajando en un taller de cometas para poder participar en el próximo festival de Cometas de Fuerteventura que tiene lugar en Noviembre, siempre con el apoyo y la colaboración de uno de nuestros voluntarios que precisamente, es el organizador de dicho evento. También hemos trabajado con algunos de los chicos marroquíes alguna actividad en español, para practicar el idioma, y muchas más actividades que tenemos previstas realizar, como campeonato de Petanca, los huertos sociales, … Pero sobre todo buscamos actividades que les despierte su creatividad, porque como bien dicen por ahí; “la creatividad es la inteligencia divirtiéndose”. 

Además, queremos compartir con vosotros, algunas de las opiniones de algunos de los chicos tienen respecto al Centro y, entre esos ojos brillantes de emociones y de almas sensibles, he aquí alguna de las impresiones que nos dejaron:

  • Dorian: Venir al Centro me aporta una gran ayuda y una felicidad de saber que está abierto.
  • Onel: Cuando vengo aquí, me siento como en una casa de familia. Nos sentimos felices. Un desayuno, un café para mi es una alegría, una conversación, que nos escuchen. De verdad, gracias al Señor o gracias a la vida que nos ha podido dar esto…
  • Oliver: En este lugar, encuentro armonía y cariño. Me gusta porque la gente nos recibe con una sonrisa y por ese acogimiento que nos hacen.
  • Mustapha: Me encuentro entre amigos, en familia. Me gusta hablar con las personas, es un lugar bien relajante y no piensas en la enfermedad o en la tristeza de no tener trabajo desde mucho tiempo.

         No hay mayor pobreza que la soledad. -Madre Teresa de Calcuta

          Además, queremos trasmitiros que al Centro no vienen ni atendemos a usuarios/as.  Atendemos, Escuchamos, Apoyamos y Acogemos a Personas, porque para nosotras no es un número de usuario, la persona ante todo es persona.

         Y ya para concluir, solamente deciros que cuando apunta un nuevo día y despierta la mañana, el Centro abre sus puertas con un delicioso café bien cargadito de sabor a Esperanza, Misericordia, Comprensión, Benevolencia, Solidaridad, y Amor… y es así, como con la fuerza y la unión de un equipo entre la constancia, la entrega  y la dedicación, con la que todos/as juntos/as comenzamos el Camino….                                                                 

                                                                                      Isabel -Educadora-     

 

 

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