Unidos todos los consagrado. Alcalá de Guadaira

El paso del Señor

Esta Comunidad “Rosalía Rendu” de Alcalá de Guadaíra ha vivido durante el mes de Febrero dos acontecimientos que han dejado huella en su vida: el paso de los misioneros y la celebración de la vida consagrada.

El párroco de San Sebastián invitó a los misioneros claretianos para que se dedicaran unos días a revisar y renovar los frutos de una misión dada en años anteriores en su parroquia.

Para ello debía buscarles alojamiento completo en esta localidad y, después de varios intentos, llamó  a nuestra puerta. La Comunidad los acogió con apertura, agrado y dedicación, facilitándoles cuanto pudieran necesitar al respecto.

También nosotras aprovechamos algunos actos uniéndonos a los cristianos de la Parroquia, especialmente en algunas Eucaristías, maravillosamente preparadas con símbolos eficientes para favorecer la interiorización y motivar a la revisión de la vida cristiana.

Por nuestra parte, les pedimos unas palabras para la Comunidad como residente en este pueblo misionado a lo que accedieron gustosos. Nuestra Hna. Sirviente invitó a otras comunidades religiosas  y, unidas, abrimos nuestros corazones a la voz del Señor que nos hablaba en uno de los misioneros.

El tema se centró en “La misericordia del crucificado”, a través de la Pasión según San Lucas, que la presenta con muchos signos positivos y en la que destaca el testimonio (martirio) de Jesús como una llamada cálida y apremiante a los que le siguen para que hagan lo mismo. Nos subrayó su silencio y paciencia ante los insultos y las acusaciones, su inocencia, su misericordia, su perdón,… citando los versículos correspondientes y aplicándolos a nuestras vivencias comunitarias y de relación con las personas. Realmente fue motivadora para una revisión en profundidad: “un recuerdo maravilloso de su paso por esta Comunidad”.

El día 24 de Febrero también ha sido significativo en Alcalá para nosotras pues nos unimos a todos los consagrados: sacerdotes de las parroquias, Hijas de la Caridad, Misioneras parroquiales, Siervas del Hogar de la Madre, Hermanas clarisas, en el Convento de Santa Clara, para celebrar el día alcalareño de la vida consagrada. Concelebraron la Eucaristía once sacerdotes a los que nos unimos todos de corazón, y con nuestros cantos quisimos reflejar la sinceridad interior que expresaban sus letras: “Qué detalle, Señor,… etc.”

Los celebrantes nos dirigieron unas palabras sobre las lecturas del día: verdadera sabiduría es la de los que buscan a Dios, lo encuentran y lo siguen, nos decía el director de los Salesianos. Otros sacerdotes, nos y se invitaban a orar los unos por los otros, a ser luz en Alcalá por la coherencia en nuestras vidas a nivel personal y de entidades, que seamos verdaderos testigos cada uno desde nuestro propio carisma.

Terminada la Eucaristía, también compartimos dulces, chocolate con churros, diálogos, en un ambiente distendido y alegre. Satisfechos y contentos nos dispersamos a nuestros propios hogares.

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