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Antiguas alumnos del Colegio San Vicente de Paúl y del Colegio Jesús, María y José

Nuestra Asociación cumple 10 años

Antiguas alumnas de diferentes generaciones se dan hoy cita en el Colegio para celebrar el aniversario de la fundación de la Asociación.

Después de los saludos cariñosos y las sorpresas que proporciona este feliz encuentro, pasamos a la Capilla para iniciar el acto con la Eucaristía.

Y nos saludan con estas palabras:

La Asociación de Antiguas Alumnas y Antiguos Alumnos del Colegio San Vicente de Paúl y del Colegio Jesús, María y José, conocido como “La Torre Tavira”, hemos organizado esta jornada con todo nuestro cariño para celebrar “ Nuestros 10 años de vida.”

Concelebran la Eucarística los sacerdotes D. José María López Maside, Padre Director de la Compañía de Hijas de la Caridad de España Sur y D. Manuel de la Puente, rector de la Iglesia de San Pablo de Cádiz,  que han tenido a bien acompañarnos.

A continuación, subiremos a la 4º planta, para la Bendición de nuestra nueva sede.

Posteriormente, nos reuniremos en el Salón de Actos, en la planta baja.

Y para finalizar tendremos el almuerzo.

Este día está dedicado a las Antiguas Alumnas que cumplen el 50 aniversario de su salida del Colegio. Agradecemos, especialmente a Sor Pilar Rendón, antigua alumna de la Torre Tavira y actual Visitadora de la Provincia España-Sur, que comparta con nosotros esta jornada llena de reencuentros y  momentos para compartir.

MONICIÓN DE ENTRADA:

En este día tan especial nos sentirnos orgullos y felices de disfrutar de este Proyecto, en el que hay implicadas muchas personas.

Nuestros fundadores, San Vicente y Santa Luisa, junto con la Comunidad de Hijas de la Caridad, son el eje principal de nuestra Asociación. Ellas han sido perfectas transmisoras de la fe y el carisma Vicenciano;

De ese carisma nos nutrimos todos: nuestra Asociación de antiguos y antiguas alumnas, los padres que se han depositado su confianza en esta institución; el personal de administración y servicio –siempre dispuesto, el AMPA,  JMV, los voluntarios del Centro, y todos los movimientos que han surgido motivados y dirigidos por las Hermanas que han sido destinadas aquí.

Todos, han hecho posible que muchas generaciones de chicas y chicos, hoy ya adultos y profesionales, madres y padres de familia y personas de bien, pudieran enriquecerse y formarse con su ejemplo, palabras, gestos, cercanía, con su vocación y sus experiencias.

Nos sobran motivos para agradecer y celebrar los 50 años de salida del centro de estas antiguas alumnas y 10 años de vida de esta Asociación. El testimonio diario donde el saber y la fe continúan vivos.

 “El Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres”

Estas palabras del salmo 125 son las que anidan en nuestro corazón, al celebrar este significativo aniversario.

¡Todo es un don del Señor! Es su Espíritu, quien inspira a las antiguas y antiguos alumnos de este Centro Vicenciano.

Es el amor a Dios y la fe incondicional de las Hermanas, así como el tesón de unas antiguas alumnas, las que hacen posible que hoy estemos aquí.

Recordamos los inicios como una época de grandes ilusiones, pero también con todas las dificultades que hemos ido superando año tras año.

¿Dónde querrá el Señor que nos establezcamos? ¿Cómo empezar sin medios? ¿Nos apoyarán las Hermanas? Pero una vez más la fe mueve montañas y el Señor, a través de sus instrumentos, empieza a escribir la historia de nuestra Comunidad, en forma de Asociación.

Iniciamos está andadura y empezamos a formar parte de esta gran familia Vicenciana de Cádiz, en este Colegio, donde nos formamos como las personas que hoy somos.

Confiamos en que San Vicente de Paúl y Santa Luisa de Marillac, nos miran con cariño y nos dicen:“Adelante, siempre adelante”. Sus vidas y sus obras siguen presente entre nosotros.

Con paz y alegría miramos al futuro de esta Asociación, que desde el primer momento, las Hermanas de este Centro nos confiaron.

Y por supuesto en esta historia no podía faltar Ella; Ella que hizo crecer, todavía más, nuestro amor a Cristo: LA VIRGEN, nuestra Madre Milagrosa.

Hoy nosotros, nos encomendamos a su corazón, para que siga siendo quien nos guarde y nos bendiga.

Gracias, Señor, gracias, es la única palabra que nace de nuestros corazones, de los que hoy nos reunimos en torno al altar.

¡Juntos hacemos camino!

En la celebración de la EUCARISTÍA recordamos con alegría y también con algo de nostalgia, aquellos cantos que siendo colegialas aprendimos con ilusión.

Presentamos nuestras ofrendas. Señor, TIERRA Y SEMILLAS, símbolos de tu Palabra y la formación recibida de Hermanas y profesores. Su amor y desvelo han hecho que fructifiquen en miles de corazones.

Con el AGUA te pedimos un corazón sencillo, limpio, transparente, y sed de AGUA VIVA.

Con las FLORES que ofrecemos ponemos ante el Señor la vida de tantos niños y jóvenes, para que su alegría llene de felicidad el mundo en que vivimos.

Que estas BANDAS e INSIGNIAS sean la señal de nuestro agradecimiento por la amistad que une a todos los miembros activos de la Asociación.

Te presentamos el PAN y el VINO y en ellos nuestro compromiso de seguir siendo misioneros de tu PALABRA y transmisores del espíritu vicenciano.

La Eucaristía finalizó con el canto de ¡¡A LA LID, JUVENTUDES MISIONERAS!!, que tan buenos recuerdos nos trajo a todas.

Subimos a la 4ª planta para la bendición de la nueva sede de la Asociación. En la oración se pide al Señor que siga bendiciendo esta obra, cuya finalidad es el apoyo a la labor de acción continua que realizan las Hijas de la Caridad, siguiéndolas en su servicio de acompañamiento y promoción del necesitado, así como el reencuentro con compañeras de diferentes promociones y generaciones, que tienen en común haber crecido en la Torre Tavira y en este Colegio, además promocionar y evangelizar con  el Carisma vicenciano, sello que nos acompañará toda nuestra vida.

Ya en el Salón de Actos, se proyectó un audiovisual en el que pudimos ver todas las actividades que la Asociación realiza. Se impuso las Bandas de Honor a las antiguas alumnas que salieron del Colegio hace 50 años, y a las anteriores promociones que no las recibieron; la insignia de Plata, distinción especial,  a nuestras Asociadas Veteranas nacidas hasta 1947.

María del Carmen Varo Jiménez, alumna que celebra los 50 años de su salida del Colegio Torre Tavira, con gran emoción fue recordando su paso por el Colegio, haciendo mención de personas y acontecimientos que dejaron huella en su vida:

“Recordaré a Sor Pasión, nombre muy apropiado para una profesora de latín con esa “gran pasión” para que no olvidáramos ese famoso “TE STUDIUM QUOTIDIE” (debéis estudiar a diario), una lengua muerta a la que ella le daba vida.

Sor Isabel Rosa hizo de MAMÁ de todas durante nuestro internado. Su lucha diaria, desinteresada y amable para hacernos sentir como en casa. Toda bondad.

Sor Castillo, Ciencias de la Naturaleza. Aunque no de gran estatura, su corazón y amor tocaban el cielo. Siempre vigilante pero cariñosa y amable.

Sor Pilar Rendón, siempre entregada a sus alumnas, siempre disponible para guiarnos por el camino del sentido común, la razón y la sensatez. Querida también por todas nosotras…. Obvio que hoy tenga este Homenaje.

Todas ellas nos instruyeron  para conquistar nuestras propias mentes, cultivarnos y educarnos para hacer carrera. Fueron nuestras maestras y educadoras y durante algunos años, 24 horas al día, fueron nuestra familia en este Colegio que entonces era nuestro hogar.

Y especialmente para mí una de ellas, que desgraciadamente y demasiado pronto se marchó de nuestras vidas. Me estoy refiriendo a Sor Rosa María Diáñez. Fue mi amiga y confidente durante mi internado, y nuestra amistad continuó fuera del mismo, hasta el último día. Una sonrisa cariñosa y amable junto con su belleza, la definían. Sor Rosa María contagiaba amor y dulzura. Nobleza, simpatía, generosidad, sensibilidad  y ternura. Siempre estará en mi corazón mientras viva.

Pasaron algunos años para que esa arboleda de pequeños arbolillos culminaran en arboles Firmes, Preparados y Dispuestos a dar sus Frutos.

Me hace más feliz poder tener hoy la oportunidad de dar las gracias también a esta Comunidad, a estas Hermanas  por haber dedicado parte sus vidas a cuidar a aquellos pequeños árboles, con esmero y entrega, con empeño, voluntad, entusiasmo y abnegación.

En el intermedio, dos alumnas, Andrea y Clara, interpretaron unas piezas de ballet donde pudimos comprobar la elegancia, armonía, belleza de los movimientos de sus manos, brazos, cabeza…así como la vivacidad en los pasos de lanzamiento y saltos. ¡Cuánto disfrutamos y qué gran sorpresa la aportación de estas preciosas niñas! 

Y pasamos al momento más esperado.

Rosana, Presidenta de la Asociación, hace una semblanza de Sor Pilar Rendón en la que destaca estos aspectos:

Sus raíces: una familia cristiana que en la educación de sus hijos pone el acento en la formación en valores cristianos y humanos, la unidad familiar, la responsabilidad en los estudios, el amor al trabajo bien hecho. 

Sor Pilar disfrutó de una infancia  y adolescencia muy feliz.

Comenzó sus estudios en el Colegio Jesús, María y José, conocido como la Torre Tavira, en Cádiz y en Madrid realizó los estudios de Ciencias Económicas. Siempre destacó por ser una persona alegre, responsable, inteligente, buena compañera…

Su vida vocacional:

El Postulantado lo hizo en su querido Colegio de la Torre Tavira, y durante algún tiempo dio clases de matemáticas en San Vicente de Paúl, Cádiz.  Hoy nos acompañan algunas de las que fueron sus alumnas.

Posteriormente se fue a Madrid, al Seminario. El 24 de octubre de 1965 es una fecha muy importante para ella, la de su vocación.

A partir de aquí va asumiendo  responsabilidades importantes: Secretaria provincial, Consejera de Formación, Hermana Sirviente y Visitadora provincial repetidamente… nombramientos que acoge siempre con verdadero espíritu  servicio.

Como vemos fue recorriendo un largo camino durante el que se fue enriqueciendo y compartiendo con los que estaban a su lado.

El carisma vicenciano y su talante personal la llevan siempre a hacer la voluntad de Dios, el bien a los desfavorecidos y el progreso de la Provincia. Pone para ello su talento, su capacidad, su habilidad, su esfuerzo y su tiempo.

Quienes bien la conocen la describen como una persona paciente, comprensiva, respetuosa, amable, acogedora,  pronta a prestar cuanta ayuda se le solicite.

En resumidas cuentas, es de recibo decir que Sor Pilar es una persona muy querida por toda la Comunidad, por la Provincia y por cuantos tienen la suerte de relacionarse con ella.

Y ya, para terminar, queremos expresarle todo nuestro agradecimiento: Siempre la hemos sentido cerca de nosotras. Nos ha acompañado siempre que ha podido, pues como dice ella “toda opción conlleva una renuncia”.  Nunca nos han faltado palabras de ánimo y aliento mostrándonos su orgullo hacia nosotras por lo que somos y hacemos. Por todo ello era imposible pasar por alto este merecido homenaje.

En este sencillo montaje vamos a ver algunos de los momentos de su vida.

  Le hacemos entrega de una placa con la siguiente inscripción:

“A Sor María del Pilar Rendón de Dueñas Antigua Alumna del Colegio “Torre Tavira” cuya sencillez, humildad y bondad le han llevado a ser modelo fiel de las Hijas de la Caridad”.

En agradecimiento por su apoyo a esta Asociación, en estos diez primeros años.

                                                                            Cádiz, 20 de Octubre de 2018.

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