En la Comunidad de María Reina

Formación en la Fe

Desde el año 2015, se reúnen en esta Casa dos grupos para la Formación en la Fe. Un grupo de catequistas, que cada quince días prepara los temas que posteriormente van a impartir a los niños del Colegio.

En esta formación los jóvenes adquieren dos importantes compromisos: la oración y el servicio a los necesitados. Para la realización de esta misión, están en coordinación con el Equipo de solidaridad. Trabajan con gran esfuerzo e ilusión en las principales campañas del año: Navidad, Campaña contra el hambre, además de mantener, organizados en pequeños grupos, un seguimiento a doce familias.

Para obtener recursos, hacen rifas, además de contar con las excelentes aportaciones de numerosos proveedores. 

En determinadas fechas participan en la oración con las Hermanas mayores y enfermas de esta Comunidad. Todos se sienten muy satisfechos de compartir sus experiencias con las Hermanas. Es un enriquecimiento mutuo.

Ha llegado para todos el tiempo de finalizar el curso. Nosotros, el grupo de doce jóvenes-adultos, unos, estudiantes universitarios, y otros, ya de lleno en la vida laboral queremos, en estas fechas, agradecerte de manera especial todo lo recibido. Gracias, a ti que ha sido nuestra formadora, la que nos has acompañado durante dos años hasta vernos llegar a este momento cumbre:

RECIBIR EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN.

Sor María, muchísimas gracias por la confianza depositada en todos nosotros, por apoyarnos y guiarnos, junto con nuestra querida Lorena, todos estos meses.

El acto de la Confirmación fue muy emotivo; en la Eucaristía se dijeron muchas cosas que podemos aplicar en todos los ámbitos de nuestras vidas, todos la disfrutamos mucho, fue una preciosa celebración y una fantástica tarde.

Ahora es el momento de echar la vista atrás y recordar estos maravillosos años que hemos pasado todos juntos aprendiendo tantísimas cosas. Estamos muy contentos y felices por el trato que nos habéis dado y por haber hecho posible que recibamos un sacramento tan importante como es el de la confirmación.

Agradecemos, también, a nuestra amiga y catequista Lorena por habernos regalado uno de los bienes más preciados: su tiempo, al que hay que añadir su paciencia y generosidad a la hora de enseñarnos, y el esfuerzo para que todo, en ese día tan especial, saliera tan bien.

Gracias, Hermana, por tantas atenciones, cariño y dedicación

Siempre recibiéndonos con tanta bondad y agrado; nosotros hubiéramos deseado visitas más frecuentes, pero aún así fueron muy enriquecedoras.

Ya se imagina la gran ilusión que nos hizo el detalle que nos tenía preparado a cada uno como recuerdo de la Confirmación.

Esperamos que nuestros caminos sigan permaneciendo unidos y podamos seguir disfrutando los unos de los otros.

Una vez más, muchas gracias por todo, y que Dios nos ayude en este camino que es la vida.

Un beso y un abrazo.

EL GRUPO DE CONFIRMACIÓN.

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