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Provincia España-Sur

Eucaristía de acogida al Padre Juan de la Rosa

13 de enero de 2019: En la Casa Provincial de la Provincia España-Sur se celebra la fiesta del Bautismo de Jesús con un acontecimiento añadido: recibir al nuevo Padre Director.

  La víspera, van llegando Hermanas de diferentes lugares de la Provincia para encontrarse con el P. Juan de la Rosa, Director provincial. Y no decimos  “y para despedir al P. Maside”,  porque queremos poder verlo en más de una ocasión.

Ya en el  Salón de Actos no hay sitio para nadie más. Las Hermanas lo han ocupado por completo. Y el Salón es bien amplio.

El Coro está preparado. Y en cuanto entran los celebrantes,

Visitador: P. Jesús María González Antón

P. Director: P. Juan de la Rosa Mendoza

P. Director anterior: P. José María López Maside

P. Superior de la Comunidad de Sevilla: P. Ángel Rodríguez Iglesias

P. Superior de la Comunidad de Salamanca: P. Eladio Gómez Barrio

las voces resuenan con decisión entonando este canto tan significativo:

Surgirá un mundo nuevo, levantado con la fuerza del amor,

hecho por hombres con el corazón abierto al Espíritu de Dios…

Sor Pilar, nuestra Visitadora, saluda a la Asamblea con estas palabras:

Hoy, festividad del Bautismo del Señor, damos gracias por nuestra pertenencia a la Iglesia.  En esta gozosa Eucaristía vamos a proclamar con el Salmista:

”El Señor bendice a su pueblo con la paz” (S.28).

Iluminados por la Palabra y fortalecidos por el Pan y el Vino reconocemos, una vez más, la bendición del Señor sobre nuestra Provincia, sintiendo fuertemente su paso entre nosotras al acoger con fe y apertura al Espíritu al Padre Juan de la Rosa como nuevo Director provincial, a quien se pueden aplicar las palabras de Is:

“mirad a mi siervo a quien prefiero”.

Al mismo tiempo manifestamos nuestra infinita gratitud al Padre José Mª López Maside por estos años de entrega generosa, profunda y exhaustiva a su Misión, exacta traducción del querer de Santa Luisa, animándonos y acompañándonos a vivir en fidelidad la mejor de las vocaciones, la de Hijas de la Caridad.

Pedimos de corazón al Señor que continúe bendiciéndolos y que en esta nueva etapa que van a comenzar puedan sentir y expresar cada día “El Espíritu del Señor está sobre mí Él me ha enviado” (Lc.)

Renovamos las promesas de nuestro bautismo con la fórmula solemne e intercalando durante la aspersión del Agua el canto:

Agua, lávame, purifícame, dame tu Espíritu. Agua, lávame.

La monición a las lecturas destaca estos aspectos:

*La misión del siervo hunde sus raíces en la llamada del Señor.

*El mensaje de salvación vivido y anunciado por Jesús es para todos, sin excepción.

*Solo si vivimos desde el Espíritu de Jesús podremos realizar su misión en la época de la historia que nos toca vivir.

El P. José María González, Visitador, se dirige a las Hermanas expresando el cariño que siente por todas y la alegría  de volver a  Andalucía, donde recuerda con satisfacción haber estado  18 años.

Aceptar la petición de los Superiores de ceder al P. Juan para incorporarse a España-Sur, le era costoso. Pero cuando Sor Pilar le aseguró que “el Señor lo bendecirá si es generoso” , todo cambió.

Recogemos algunas de las reflexiones que nos hizo acerca del acontecimiento del Bautismo del Señor:

  • Dios, manifestado como Niño, habla claramente de la opción de Dios  por lo pequeño y lo débil
  • Manifestación de Dios  por lo pobre y la libertad, pues las riquezas nos atan.
  • Manifestación como hombre pacífico: es la opción por la no violencia.
  • Dios viene para todos, no exclusivamente para el elegido pueblo de Israel.
  • Se manifiesta como siervo solidario y redentor. Es la opción de Dios por la misericordia y el perdón.

El Bautismo anuncia, además, otro bautismo: el de su propia sangre. No vivirá para sí. Será el pastor que busca las ovejas.

Hizo hincapié en textos  que definen la misión de Jesús y también de las Hijas de la Caridad y los Misioneros Paúles:

“El Espíritu del Señor esta sobre mí, porque me ha ungido para anunciar el evangelio a los pobres. Me ha enviado para proclamar libertad a los cautivos, y la vista a los ciegos; para poner en libertad a los oprimidos; para proclamar el año gracia del Señor”

También nosotros hemos sido bautizados en el Espíritu y hemos recibido una vocación. Nuestra misión fundante es prolongar la acción misericordiosa de  Jesucristo. Preciosa vocación que nos toca encarnar en los más pobres. Y, como CRISTO, contaremos con la FUERZA DE LO ALTO.

A continuación, en nombre del Vicario General, P. Javier Álvarez, dio lectura al nombramiento del P. Juan de la Rosa como Director de las Hijas de la Caridad de la Provincia España-Sur

El nuevo Director, después de saludar a los Padres que lo acompañan y a las Hermanas, nos habla de cómo el Señor lo lleva por  caminos que no esperaba, pero acepta la decisión de los Superiores como voluntad de Dios. Recuerda circunstancias que levantaron su ánimo, como cuando llamó a Sor Pilar, que le manifestó su gran alegría, y le hizo ver que era el día de la Virgen de la Esperanza. Esto le dio la clave, no para perder el miedo, que aún lo sentía, sino para mirar a María, y como ella, abrirse a la voluntad de Dios para dar la respuesta con igual prontitud. Y añadíó: La esperanza que ha renacido en mí con el nacimiento de Jesús no puede quedar empañada con mis miedos .

Agradeció a Sor Pilar el cariñó que siempre le ha mostrado. Gracias al Superior General y su Consejo, gracias al Padre Maside, que más que un compañero ha sido para él un maestro

Que el Señor, por la intercesión de la Virgen Milagrosa, me asista en este servicio que asumo con total entrega y disponibilidad.

En el momento de las ofrendas, se presentan, junto al Pan y al vino, los escudos de la Congregación de la Misión y de las Hijas de la Caridad, y se pide al Señor su ayuda para caminar juntos en nuestra misión evangelizadora entre los Pobres, así como vivir la fidelidad al espíritu y al fin de la Compañía.

Y Sor Pilar expresa, en nombre de toda la Provincia, su gratitud al Señor por las muchas gracias con que nos favorece, y con ello a los Pobres.

San Vicente y Santa Luisa se nos presentan como testigos y profetas de Cristo servidor de los Pobres de nuestro tiempo, vivieron para un objetivo elegido y querido en común, enteramente evangélico: el servicio de los Pobres en el plano humano y en el espiritual.  Gracias Señor porque abiertos a tu llamada de amor, cada uno de nosotros hemos respondido, con entrega y gratuidad, en la Compañía de las Hijas de la Caridad y en la Congregación de la Misión.

En estos momentos de intimidad con el Señor, de nuestros corazones brota espontáneamente la palabra GRACIAS

GRACIAS al  Padre Juan de la Rosa por asumir este nuevo servicio como Director Provincial de nuestra Provincia. Tú le has llamado y formado para animarnos y acompañarnos y, como  hemos escuchado en la primera lectura de hoy, ser luz, alianza y abrir los corazones a la misericordia y el amor del Señor.

 GRACIAS al Padre Maside por el ejercicio de su Misión sabiendo conjugar su coherencia sacerdotal y vicenciana, su inteligencia y sabiduría con sus grandes gestos de cercanía, sencillez respeto y comprensión, alentándonos y compartiendo siempre nuestras búsquedas, inquietudes y sueños, transmitiéndonos la misericordia y el amor del Señor. .

GRACIAS por su gran carisma y don  de Consejo poniendo siempre de manifiesto que “como toda autoridad en la Iglesia, en la Compañía se ejerce como un servicio a imitación de Cristo servidor que amó a los suyos hasta dar su vida por ellos (C.62 a).

GRACIAS por sus lúcidas y leales intervenciones en el seno del Consejo provincial, haciéndonos descubrir y asumir la dimensión espiritual y pastoral del gobierno.

GRACIAS a la Congregación de la Misión, y hoy especialmente al Padre Jesús Mª, que siempre ha sido generosa, dándonos muy buenos Directores, me ha tocado trabajar muy de cerca con ellos y todos ocupan un lugar en mi corazón. Gracias también por la atención que nos prestan en múltiples actividades pastorales, su presencia aquí y en muchos momentos significativos son el mejor exponente.

GRACIAS por la Familia Vicenciana, sintiéndonos en comunión para vivir la mística de la Caridad en un mundo sin fronteras.

GRACIAS por todo lo que sin expresarlo, como María, cada uno guarda en su corazón

Al finalizar la Eucaristía, el P. Maside saluda a las Hermanas, que sin palabras sino con lágrimas contenidas le expresan el profundo y sincero cariño que siente por él.

Y con el gozo de estar unidos en familia, se participó en el ágape fraterno.

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