Día 4 en el Campamento Miguel Mañara

Enséñame a perdonar

La sesión de esta mañana, dirigida por Guillermo, educador de los pisos de autonomía del Hogar Marillac, ha estado dedicada al Perdón. tomando conciencia de la importancia que tiene para nuestra salud física y emocional, y su práctica, en sus tres dimensiones: perdonar, pedir perdón y perdonarnos a sí mismo.

Iniciamos este camino con la oración de Thomas Merton, la cual facilitó la toma de contacto con el Perdón, posibilitando la participación de todos, compartiendo reflexiones y opiniones de diverso carácter.

A continuación, nos adentramos en el tema que nos convocaba hoy. Para comprender bien de qué se trata, hicimos una pequeña incursión en todo lo opuesto al perdón: la rabia, la ira, la venganza, el rencor, y de cómo esto mantiene nuestras heridas abiertas. Para ello leemos la historia del “Saco de carbón”, sintiendo cómo la ira sobre otros, realmente lo que hace es “mancharnos” a nosotros mismos.

Para ir encontrándonos con el Perdón, visionamos una serie de imágenes con frases que nos iban dando matices sobre cómo perdonar, pedir perdón y perdonarse. También nos vamos impregnando de la relación Perdón-salud-bienestar. Cada frase es leída en voz alta y comentada.

Tras esta exposición de imágenes que nos han invitado a sentirlo, se dan una serie de pautas para aclarar cuestiones surgidas sobre el tema que nos ha reunido en esta mañana.

Para finalizar, tras esta experiencia vivida hoy, cada uno de los participantes escribe en una nota qué es el Perdón, y van colocando su reflexión en una flor pintada en un cartel que representa la palabra PERDÓN. Tras esto, nos relajamos y nos concentramos en una suave música, y poco a poco vamos haciéndonos eco de lo que cada uno ha escrito.

Por la tarde pudimos elegir entre irnos a la playa o quedarnos en la piscina, y a la noche visualizamos la película “Patch Adams”, que mostraba un paradigma del “Sanador herido”, del que hablamos en estos días; en este caso, un paciente de un psiquiátrico que, desde su posición observa cómo son tratados los pacientes y decide estudiar, prepararse para poder ayudarles como cree que merecen.

Al terminar, Israel recogió el mensaje de la película relacionado con el tema del Sanador herido, que quien tiene una herida es quien mejor sabe curar al herido, y que para acercarse al que sufre lo mejor es hacerlo con alegría, con espontaneidad y teniendo en cuenta la mejor forma de acercarse, y para que lo recordemos nos regalaron una nariz de payaso para dar un toque de color a nuestros rostros.

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