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26-28 DE ABRIL 2019

Encuentro de Hermanas Sirvientes

Palabras de Sor Mª del Carmen Polo, Visitadora Provincial:

a las Hermanas sirvientes

Buenos días

Hoy es la primera vez que me encuentro con las HS de todas las Comunidades de la Provincia. Muchas de vosotras me conocéis muy bien por haber vivido conmigo o por haber compartido algún servicio o trabajo de equipo. Otras  me conocéis menos pero, en el fondo, en este nuevo servicio de Visitadora, ninguna me conoce, ni siquiera yo misma. Teniendo en cuenta esto creo que es bueno que vaya compartiendo con vosotras mis reflexiones y, por los diálogos que estoy teniendo con las Hermanas y las visitas que voy haciendo por las Comunidades las inquietudes e interrogantes que me surgen.

Ante todo creo que todas estamos de acuerdo en algunas cosas como que:

  • La voluntad de Dios es el centro de todo  y es a eso a lo que nos tenemos que dedicar, a realizarla. Pero todas también sabemos que es muy variada porque el misterio de Dios es muy rico. Por lo tanto ¿cómo podemos saber cuál es?
    • En abstracto: Discerniendo
    • En concreto: Escuchando:
      • A la Iglesia.
      • A los que nos rodean.
      • A los sucesos de la historia.
      • Al clamor de los pobres.

Hoy queremos escucharos a vosotras que, de alguna manera, traéis la voz de los que nos rodean, de la historia y de los pobres y que os ilumina en el día a día el Magisterio de la Iglesia.

  • La mayor riqueza que tenemos en la Comunidad son las personas, las Hermanas. Cada una de ella es valiosa por lo que tiene de autobiográfico e intransferible. Todas formamos un solo cuerpo y todas tenemos necesidades y sueños.
  • Una organización siempre está en proceso de cambio y los cambios proceden de todos los miembros.
  • La vida plantea dificultades pero ante ellas no se retrocede, se resuelven porque lo importante es vivir.
  • Actuamos localmente pero hemos de pensar globalmente.

Podría seguir planteando certezas y marcando principios pero no os voy a llenar de cosas que sabéis.

Estamos iniciando una nueva etapa en la Provincia que se verá enriquecida con la celebración profunda de las Asambleas doméstica,  provincial y general. Estoy segura que este tiempo será muy rico y nos ayudará a proyectar las acciones que, a nivel provincial y local se tengan que realizar en este periodo.

Por otra parte, el Consejo, tiene necesidad de conocer, con cierta rapidez, vuestras inquietudes y realidades en el día a día.

Vosotras estáis representando a todas las Comunidades de la Provincia. Como bien sabéis la Provincia es amplia y diversa. Esto, que es riqueza, también la hace compleja. Por eso no queremos desaprovechar ningún momento para compartir y que éste nos pueda iluminar.

Os vamos a ofrecer un tiempo y unas preguntas para que nos aportéis cuanto consideréis necesario y oportuno.

Las preguntas que os vamos a hacer quieren moverse entre la esperanza y el realismo porque ambas cosas no  están reñidas.

Actualmente tenemos 91 Comunidades. De ellas 6 están en Marruecos, 2 en Túnez, 2 en Argelia y 2 en Mauritania. Aproximadamente somos unas 850 Hermanas. En los últimos 6 años hemos tenido 3 vocaciones que, afortunadamente, han perseverado.

No voy a dar más datos numéricos porque, aunque son valorables, el Espíritu va más allá. Tenemos que ser conscientes de ellos pero no para que nos aplasten sino para todo lo contrario para que nos impulsen. Éste es el objetivo del trabajo que os vamos a proponer.

Antes de que Sor Cristina os explique la dinámica quisiera también compartir mi reflexión en alto ya que no formaré parte de ningún grupo:

  • No podemos descuidar  las relaciones en la Vida Comunitaria. Los tiempos en los que vivimos no nos favorecen algunas espacios y tiempos pero somos propietarias de una de las mejores frases de la historia: “El amor es creativo hasta el infinito”.
  • Todas debemos ser expertas en tratar a las personas mayores y enfermas porque sabemos que la etapa final es la que más cuesta vivir porque se han de aceptar demasiadas limitaciones y muertes. Es un momento de gran soledad. Cuidemos a cada persona en la etapa de la vida que está.
  • Para que el mañana exista en nuestras vidas debemos tener generaciones que nos sigan. No nos podemos conformar con no tener vocaciones. Tampoco podemos escatimar ideas y acciones. Sembremos cuanto podamos y comprendamos a las Hermanas más jóvenes.
  • Cada una de nosotras debemos  cuidarnos adecuadamente y saber gestionar el tiempo y la energía.
  • La clave para que todo lo anterior vaya bien está en nuestra vida espiritual es lo que hará poner en el centro a Cristo. Ésta debe impregnar nuestra jornada y nuestra vida, la de todas.

Habéis visto que no he nombrado para nada el servicio a Cristo en los pobres pero creo que está bastante claro el mensaje: Este es el fin de la Compañía.

Gracias por todo y buena jornada.

Reseña del Encuentro de Hermanas Sirvientes

“Yendo y viniendo”, el código genético marcado en nuestro ADN que en vida de la Compañía fluye y circula en cada una de nosotras como el más apremiante de los deberes. Esa es nuestra vida y por eso nuestro campo semántico gira en torno a estas ideas: correr, apagar, salir, servir, ir… Desde ahí, desde esta idea global comenzaría compartiendo con los destinatarios de este artículo lo que ha sido este fin de semana de encuentro de formación para quienes tenemos el servicio de animación en la comunidad.

El encuentro estuvo dirigido por el P. Corpus y el tema “En camino hacia la Asamblea”.  Cuál será, en qué línea nos moveremos?  Sin saberlo nos afirmó: estará en la línea de salir, cruzar, pasar.  En primer lugar nos recordó las convicciones que marcaron  el documento final de la Asamblea de 2015: la cultura del encuentro.

Comenzó preguntando ¿Cómo discernir las llamadas de Dios y su Plan para la Compañía para este tiempo?  Tres fueron los caminos  propuestos o las fuentes de las que beber para leer los mensajes de Dios y su plan:

  • El magisterio de la Iglesia. La Iglesia, nos dijo, está marcando la dirección a través de las llamadas del Papa en sus encíclicas. Hay que comunicar a Dios; Cristo vive porque los cristianos en su actuar así lo manifiestan; llama a la santidad porque en ella los hombres van a descubrir a Cristo; lo más grande es la misericordia de Dios; Dios es misericordioso y el hombre no puede estar lejos del sufrimiento del hermano; la creación casa común que hay que cuidar como hijos del mismo Dios.
  • La Palabra de Dios y el Espíritu Santo. Para desarrollar esta línea lo hizo a través de una exégesis del segundo viaje de Pablo (Hch 16) salir, cruzar, pasar. El Espíritu le hace a Pablo cambiar de rumbo, de Grecia, prototipo de la filosofía y pueblo culto, lugar de la fe y lo dirige a Macedonia, pueblo de cultura pagana donde no ha llegado ni siquiera el judaísmo. Significa pasar y entrar en una realidad nueva donde no se entiende nada.

Nos sigue diciendo el texto que Pablo y sus compañeros, (misión compartida) se hacen al mar, se hacen a la dificultad.  ¿cuál será nuestra Macedonia hoy?  Lo primero buscar y hacer presente en nuestra vida el Evangelio en su manera genuina; lo segundo entender la cultura de aquellos con quienes tenemos que compartir el Evangelio. Una cultura marcada por el individualismo, el pluralismo, el desmoronamiento del sentido de pertenencia; el bricolaje de creencias, una espiritualidad como satisfacción emocional.

Por eso hay que salir al encuentro; a ello nos llama el Espíritu,  por fidelidad al Señor, atravesar la distancia y encontrarnos con las personas, y salir desde dentro para hacer presente a Dios entre los pobres; salir para anunciar y en misión compartida; y cruzar nuestra propia órbita, la de las estructuras, la de nuestras periferias. Cruzar para que todos experimenten el amor de Dios.

¿Cómo evangelizar hoy, cómo ser presencia de Dios? Esta exposición la hizo a través de lo que el P. Corpus denominó como “encíclica de los gestos”, para decirnos que hay un nuevo lenguaje que la Iglesia, a través del Papa Francisco, quiere poner de manifiesto, el de los gesto, el de la palabra hecho gesto, el que el magisterio de la Iglesia se hace más que palabra, se hace signo que nuestros ojos pueden contemplar. Estos gestos son gestos de misericordia; son gesto del pastor; son gestos de la comunicación; los gestos que muestran la humanidad del Papa y su profunda espiritualidad asentada en Dios Amor.

La cultura de hoy, nos dijo, no acepta sermones, pero sí gestos y anunciar el evangelio a los preferidos del Señor, por eso hemos de salir y cruzar a la otra orilla, evangelizar sólo desde la misericordia. Desde ahí, nos indicó cinco detalles para la cultura del encuentro:

  1. El éxito del Corte Ingles consiste en que los clientes quedan tan encantados con las respuestas, que no importa que compren una vez, sino que por la respuesta y el trato vuelvan muchas veces. Cada vez que nos encontremos con una persona, hemos de dejar la memoria agradecida para que se vuelvan a encontrar con nosotras.
  2. Que quienes nos vean nos identifiquen con la persona de Jesucristo
  3. Que la presentación de Jesús sea amable
  4. La propuesta de Jesús sea atractiva
  5. Que de nuestro encuentro con el brote siempre la alegría

Para concluir el encuentro el P. Corpus nos animó a tener un breve intercambio por parejas y expresar alguna indicación o sugerencia a tener en cuenta de cara a las próximas asambleas.

El encuentro lo abrió en primer lugar el Padre Director seguido de nuestra Visitadora, Sor Mª del Carmen, que en un clima de sencillez nos invitó a plantear las prioridades provinciales a las que no podemos renunciar para impulsar la misión, y por dónde ir desde las realidades comunitarias y  los recursos humanos con los que contamos.

S. Rafi Martínez

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