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DATUGARAYA – ELIZONDO (NAVARRA)

Encuentro de Hermanas de 16 a 20 años de Vocación

“Paraos en los caminos y mirad y preguntad por los senderos antiguos, cuál es el camino bueno y andad por él, y encontraréis  sosiego por vuestras almas” Jr 6, 16

Con estas palabras del profeta Jeremías sor M.ª Jesús Arrula abrió las jornadas del 6 al 10 de julio, bajo el tema “Unidad de vida” que nos conduciría a la reflexión, a retomar convicciones y sobre todo revisar, para tomar conciencia de nuestra identidad como Hijas de la Caridad.

Unidad de vida ¿personal?, ¿comunitaria? y cómo ¿Hija de la Caridad? fueron los primeros interrogantes que marcaban una formación que pretendía retomar el valor de la autenticidad y la coherencia de vida para crecer en el sentido de pertenencia. 

Desde la Constitución 7 “Las Hijas de la Caridad, en fidelidad a su bautismo y en respuesta a una llamada de Dios, se entregan por entero y en Comunidad al servicio de Cristo en los Pobres, sus hermanos y hermanas, con un espíritu evangélico de humildad, sencillez y caridad”, núcleo de nuestra identidad, se nos invitó a reflexionar en el fin de la Compañía  nuestra entrega a Dios y su finalidad, para el servicio de los Pobres.

De nuevo este sentido profundo de nuestra existencia nos llevaba a retomar los elementos fundamentales de nuestra identidad:

  • la entrega a Dios, nuestra única regla es Cristo y su seguimiento.
  • En comunidad de vida fraterna desde la mirada de Dios Trinidad y como primer lugar de pertenencia, donde la comunión y la misión están unidas, se pertenecen y se implican.
  • Para el servicio de Cristo en los Pobres, elemento que se abrió con la reflexión de la pobreza, y en la que se nos recordaba desde las palabras de Santa Luisa “nos hace más disponibles”. Las actitudes de sierva fueron marcando este apartado que nos llevó a considerar textos de nuestros fundadores y retomar el valor y el sentido sacramental del Pobre.

Ponencia, reflexión personal y el compartir en grupo fue la dinámica para la profundización de estas jornadas que finalizaron con un día de retiro. De nuevo se afirma que la formación nos lleva a crecer y abrir paso al Espíritu Santo en nuestra vida para dejarnos hacer y crecer en identidad. Hagamos nuestras las palabras de san Vicente “El Espíritu de vuestra Compañía, hermanas mías, consiste en el amor de Nuestro Señor, el amor a los pobres, nuestro amor mutuo, la humildad y la caridad”  nº 976 CEME

Damos gracias a Dios y a la Compañía que nos ofrece esta oportunidad de formación y convivencia y… por supuesto a las Hermanas de España-Este que han puesto a nuestro servicio la Casa y la dedicación de S. Presentación que nos ha acompañado y “cuidado” con esmero  y mucho detalle.

Hnas. participantes

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