Participaron 143 profesores de los CEV

Encuentro FOEVI 2017

Del 29 de junio al 1 de julio se ha celebrado, en Éibar, FOEVI 2017: un encuentro que ha reunido a 143 profesores de Centros Educativos Vicencianos de toda España.

El pistoletazo de salida tuvo lugar en pleno fin de curso, iniciándose con la partida de cada uno de los que asistíamos hacia el punto de reunión: el complejo Universitario de Éibar, donde el día 28 comenzaron a llegar de modo intermitente un rosario de maletas cargadas de experiencias acumuladas del curso y la ilusión que generaba este nuevo encuentro. Queríamos: “Saber más para Servir mejor”.

Hermanas de las diferentes provincias fueron recibiéndonos con los brazos abiertos, conscientes de la importancia y responsabilidad de acogernos y guiarnos en esta cita tan especial.

La fuerza del carisma vicenciano estuvo presente desde la mañana del 29 donde unimos nuestros corazones para orar con un mismo sentir.

La chispa que prendió el fuego del Carisma Vicenciano se puso de manifiesto con las ponencias de esta primera jornada matinal, en la que Sor Concepción Monjas fue la encargada de presentarnos, desde una metodología basada en Flipped Classroom, el itinerario espiritual de San Vicente de Paul, haciendo especial hincapié en su experiencia de Folleville. Tras ella, Sor Carmen Urrizburu nos asombró por su intensidad y calidad literaria, con la que nos hizo vivir casi en primera persona lo acontecido en Châtillon.

La tarde estuvo marcada por la intervención de Diego Cuevas, ponente habitual en numerosos cursos de formación docente a los que venimos asistiendo. Como de costumbre, fue capaz de contagiarnos desde el inicio su entusiasmo y dinamismo para hacernos descubrir a Sor Rosalía Rendu y a Federico Ozanam, como fuentes de inspiración en nuestro camino, un camino que busca personas valientes cuya actitud sea capaz de cambiar el mundo.

La jornada vespertina, y como colofón a un primer e intenso día, nos dio a conocer a Sor María Teresa Brull, cuya pasión nos fascinó y contagió de un carisma vicenciano vivo y plenamente actualizado. Con ella fuimos conscientes de la herencia que San Vicente y Santa Luisa dejan en nuestras manos como antesala a la visita al Berceau.

El segundo día nos recibió temprano. La lluvia y el frio fueron la tónica general en una jornada inolvidable. Fue emocionante peregrinar y vivir desde tan cerca aquellos lugares que han marcado la historia de la familia vicenciana. La estancia en la Iglesia de Pouy, en donde renovamos las promesas del bautismo y la visita al Berçeau, supusieron un punto de inflexión, una vivencia única capaz de renovarnos y recargarnos de energía.

Para despedir este encuentro, vivimos una tercera jornada que nos sirvió para reflexionar y asentar todo lo experimentado. Sor Ángeles Infante, con su conferencia Interioridad y Misión, nos hizo conscientes de la importancia del 400 aniversario del Carisma Vicenciano y de cómo ha de perdurar en el tiempo gracias a una propuesta educativa de interioridad que persiga formar un alumnado responsable, con sentido crítico y disposición para afrontar con garantías los retos del hoy y del mañana.

Seguidamente, Francisco Javier Chento, laico vicenciano afiliado a la Congregación de la Misión, fue el encargado de mostrarnos las ramas más significativas de la Familia Vicenciana, así como de su destacado papel en la sociedad actual.

La última charla vino de nuevo de la mano de Sor María Teresa Brull: “400 años en clave de “Re”, una buena oportunidad para REconocer y REcoger la herencia recibida y cómo mantenerla viva a través de la REnovación, la REconstrucción y la REinvención de un futuro mejor. “Un educador vivenciano debe caracterizarse por su resiliencia, así como por vivir la profesión en clave de vocación y misión”.

Días de una gran profundidad y formación del carisma que tuvieron como broche final la celebración de una Eucaristía vivida en Comunidad e impregnada del espíritu vicenciano.

La caída de la tarde dio paso a la despedida, en la que compartimos en una cena fraternal, alimentos traídos desde diferentes partes de España, tras la que nos unimos en una queimada preparada con mucho cariño por nuestras compañeras de Galicia.

Gracias, gracias a todas las Hermanas que han hecho posible este encuentro, una experiencia única de vida vicenciana, un regalo en el que la convivencia, la profundización y la interioridad nos han permitido ahondar en un Carisma que nos ha hecho volver a nuestros hogares aún más apasionados por la gran familia que formamos.

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