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Acción Social

El Comedor Social de Triana participa en el encuentro de Salamanca

“Los pobres son nuestros amos y señores” S. Vicente de Paúl

Esta frase de San Vicente es la que nos ha hecho eco durante todo el encuentro que hemos vivido en Salamanca sobre Acción Social. La hemos escuchado muchas veces, pero esta vez nos hemos impregnado de su significado.

El Comedor Social de Triana, emprende el viaje acompañando a 21 personas que acuden diariamente al Comedor, 4 Hermanas, 4 Voluntarios y 3 Trabajadores. Cuando propusimos la participación en el Encuentro, para muchos de ellos significaba básicamente quitarse días de la calle, poder comer, dormir bajo techo y asearse diariamente; lo que no sabían es que vendrían con el cuerpo y el alma alimentados, tanto ellos como nosotros.

“El Carisma permanece y avanza”. Con estas palabras de Sor Pilar Rendón, Visitadora de la Provincia España-Sur, inicia el encuentro de la Familia Vicenciana, en la que nos presentan a Sor Kathleen Appler, Madre General de la Compañía de las Hijas de la Caridad.

Sor Pilar nos hace una profundización sobre el sentido del Carisma Vicenciano en nuestras vidas, impulsándonos a ser creativos, cercanos, soñadores y sobretodo, poniendo el Amor hacia los demás en el centro de nuestras actuaciones, “Si soñamos juntos, en comunión, los sueños se pueden hacer realidad”

Sor Kathleen Appler, agradecida de poder disfrutar del Encuentro, destaca la labor que se hace desde las diferentes Obras de Hijas de la Caridad, haciendo hincapié que en cada uno de nosotros está el Amor de Jesús y debemos llevarlo día a día hacia los más pobres y más desfavorecidos.

El día 30 de Septiembre, comenzamos la jornada con la Eucaristía, donde cogemos fuerzas y energías para exprimir al máximo cada momento que vamos descubriendo en el Encuentro.

El día está cargado de emociones, sentimientos encontrados. Varias personas comparten con todos nosotros su experiencia de vida, desnudan su alma, dando a conocer distintas situaciones dramáticas, ya sea recorrer medio continente, como tener que lanzarse al mar, siendo incluso un niño, para buscar una vida mejor; la lucha diaria para abandonar las drogas y el alcohol, caso como el de una mujer que cae en la cárcel para salvar a su hijo,…A pesar de las dificultades ninguno pierde la esperanza ni la fe en hallar una vida mejor. Todos ellos manifiestan haber encontrado en las Hijas de la Caridad el Amor y la ayuda propios del espíritu vicenciano.

El día sigue con una dinámica de grupo que la dirige César García. En ella nos presenta 5 objetos con 5 ideas y sentimientos, que resumimos en una idea principal: quédate con lo bueno que te ha pasado y trabaja para que siga habiendo cosas buenas en tu vida.

Por la noche, para finalizar la jornada, se llevó a cabo una velada en la que participaron diversas personas beneficiarias de las diferentes Obras Sociales que hay en España, obras teatrales, cantes, bailes…

El día 1 de Octubre comenzamos con una oración en la Capilla, en torno a la vida de San Vicente, del plan que Dios tenía para él, para ponernos en disposición de escucha de lo que Dios quiere decirnos a cada uno de nosotros.

Tras el desayuno, realizamos la dinámica de grupo en la que teníamos que pasar por diferentes puntos. Cada uno de ellos era una actividad distinta: obras artesanales hechas a mano por beneficiarios de las Obras, el aprendizaje de un baile, exposición de la historia de la Compañía de las Hijas de la Caridad.

El Encuentro culmina con la Eucaristía, como colofón de esa amalgama de sentimientos y emociones.

Para finalizar el día el Comedor Social de Triana fue a pasear por la ciudad de Salamanca, donde disfrutamos todos de una ciudad llena de belleza y espiritualidad, y nos sentimos uno más entre tantas personas.

Cabe destacar la solidaridad que lleva cada uno en sus corazones, lo agradecido que han estado por haber participado en este Encuentro. Se han visto reflejados en muchas ocasiones en los diferentes testimonios, cómo de un día para otro sus vidas se tuercen y lo pierden todo. Pero hay algo de lo que se han empapado: de esperanza, de luz, de color; sienten que no están solos, Jesús los acompaña en el día a día, y que el espíritu de San Vicente sigue vivo en cada uno de ellos.

UNA PARTICIPANTE DEL COMEDOR DE TRIANA

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