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Imposición del crucifijo en AIC

De colaboradores responsables a vicencianos de pertenencia plena

En el marco de esta extraordinaria conmemoración, el 400 aniversario del Carisma Vicenciano, hemos vivido la gran alegría de ver crecer nuestra Asociación en Sevilla.

Seis colaboradores con experiencia en la labor vicenciana de servicio en diferentes campos han dado “un paso hacia adelante”:

LORETO LEÓN GALÁN colabora como profesora en el Proyecto de Reinserción Socio-laboral (4 años).

JUAN MANUEL NAVARRETE VALLEJO  colabora en el Economato (3 años).

CONCEPCIÓN OJEDA RUBIA colabora en el Economato (2 años).

RAFI GARCÍA VARGAS  colabora en el Ropero ( 4 años).

Mª CARMEN ROMERO TORRES colabora en el Ropero ( 3 años).

ISABEL ORTIZ GARCÍA   colabora en el Ropero ( 2 años).

En la celebración de la Eucaristía, solemnidad de la Inmaculada,  manifestaron su deseo de pertenecer a la Asociación. Se vieron acompañados por los feligreses que ordinariamente participan, y los miembros de la Familia Vicenciana que en esos días hacían los Ejercicios Espirituales.

El P. Paco Gutiérrez, Consiliario en la Delegación de Sevilla,  les impuso el Crucifijo, señal de su compromiso y pertenencia.  Y un sonoro aplauso fue la expresión de alegría  de las numerosas personas que allí nos encontrábamos.

Como bien expresó Sor Pilar Rendón, Visitadora de la Provincia, “festejamos el hecho de que aquella pequeña experiencia haya dado frutos copiosos, se haya extendido por el mundo entero y hay vivido 400 años” .

Hoy, como hace 400 años, “la caridad nos urge”. No podemos desentendernos de los dramas que vive gran parte de la humanidad. Necesitamos salir al encuentro del que sufre. No podemos pasar ante ellos con indiferencia  ni mucho menos cerrarnos a nosotros mismos.

Gracias, Señor, porque nos haces fuertes para levantar al caído, luchar contra las injusticias, afrontar dificultades. Porque venciendo comodidad o pereza, nos lanzamos a “pedir, buscar, y llamar” allí  donde puedan prestarnos ayuda para cubrir necesidades. Y  Tú, Señor, siempre nos allanas el camino.

Tú esperas que seamos tus manos para socorrer y tu corazón para amar, y de forma particular a los pobres.

Gracias, porque la búsqueda de los más pobres y abandonados está en el núcleo central de la Familia vicenciana.  Acompáñanos, Señor, para ser fieles a tu Evangelio, y servir con espíritu vicenciano impulsados por tus palabras: Cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis”.

Con el ágape fraterno, en el patio de la Parroquia, donde un grupo de Vicencianos, Padre y  Hermanas preparamos  con antelación, compartimos los muy buenos aperitivos que unos y otros aportamos.

CONCEPCIÓN SANTIAGO.

Presidenta diocesana. AIC. SEVILLA

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