BenaHowarts

Campamento Vicenciano

Ven a BenaHogwarts,

disfruta un montón,

siente a todos que van viniendo

tráete a Ron, que venga Hermione

vamos a jugar juntos tu y yo…

 

El pasado 2 de agosto daba comienzo, tras unos días de preparativos, el Campamento Vicenciano en Benagalbón. Niños y niñas de diferentes centros se dieron cita en el Colegio La Marina para disfrutar durante una semana de juegos, veladas y gymkanas con la temática de Harry Potter.

Con la bienvenida del mismo Harry Potter en el momento que conoce a los Weasley, en el Andén 9 y 3/4 , los niños pasaron por el andén también para que el sombrero seleccionador los dividiera en las diferentes casas de esta peculiar escuela de magia y hechicería, BenaHogwarts. Compartiendo vida, fe y camino, cerca de 90 niños, 20 monitores y 3 hermanas, comenzamos a vivir esta mágica historia que nos ha sumergido a todos en las aventuras que pasaron los tres magos protagonistas y sus amigos.

Desde la acogida en el Gran Comedor, hasta la victoria de Lord Voldemort, vivimos diferentes veladas y talleres en búsqueda de los horrocruxes, nuestro particular torneo de magos para conseguir el Cáliz de Agua, luchamos contra los dementores, escuchamos historias mágicas de mano de nuestras tres lunas…

Sin duda alguna, los niños pusieron su vida y su alma, y los monitores intentamos poner nuestros dones, dones que nos han sido concedidos por Dios para ponerlos al servicio de los demás. Todos y cada uno de los que hemos participado en el Campamento hemos dado lo mejor de nosotros, de ahí, que el Campamento haya dado lo mejor de sí: grandes historias entre los niños; grandes momentos de disfrute para aquellos que lo necesitaban; amistades que se han forjado en la explanada a partir de esa semana; y una comunidad de fe entre los monitores y hermanas, para que no perdamos el norte en nuestro camino, y sepamos siempre que todo lo que hacemos, lo debemos hacer caminando hacia Él.

Ahora toca volver a nuestras realidades, que a veces, para algunos niños, no son tan fáciles como deberían ser, pero seguro que ahora esas realidades están coloreadas de algún color, algún recuerdo o algún nombre, que harán que sean menos difíciles. Nos queda el recuerdo de esta mágica semana que hemos vivido, y el compromiso, por parte de cada uno de nosotros, de hacer que esa magia que encontramos en nosotros mismos y que compartimos con todos nuestros compañeros, no se vaya nunca y siga latente.

Dios nos reunió en este campamento con esa misión, crear, animar o reavivar esa llama que está en nuestro interior, y que, con tan poco, podemos hacer tan grande que la gente al observarnos sepa que hay algo nuevo dentro de nosotros tras vivir en BenaHogwarts.

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